Una mujer estaba jugando al golf y golpeó la bola hasta mitad de un bosque. Mientras buscaba la bola se encontró con un sapo atrapado en un arbusto.
El sapo le dijo:
- ¡Si me liberas te concederé 3 deseos!
La mujer, sin dudarlo, liberó al sapo, y el sapo lo agradeció diciéndole:
- Gracias, pero olvidé mencionar que existe una condición para concederte los 3 deseos: ¡Cualquier cosa que pidas para tí, tu marido la recibirá 10 veces más!
A lo que la mujer respondió:
-¡Ah! No hay problema alguno. Es más, me parece muy bien… ¡Je! ¡Je! ¡Je!
Entonces ella pidió el primer deseo:
-¡Quiero ser la mujer más bella del mundo!
Y el sapo preguntó:
-¿Seguro? No olvides que tu marido lo será 10 veces más. Lo que hará de el un hombre extremamente bello… ¡Un dios griego de quién las mujeres se encandilarán!
Y respondió la mujer:
-Eso no me preocupa porque, siendo yo la mujer mas bella del mundo, él solo tendrá ojos para mí .
Y el sapo le concedió ¡¡E KAZAM!!! el 1er deseo. La convirtió en la mujer mas bella del mundo.
Como segundo deseo, la mujer pidió:
-¡Quiero ser la mujer más rica del mundo!
Y el sapo volvió a preguntar:
-¿Estás segura? No olvides que tu marido será 10 veces más rico que tú…
Y respondió la mujer:
-No importa. Porque lo que es mío es de él y lo que es de él es mío.
Y el sapo le concedió ¡¡¡E KAZAM!!! el 2º deseo. La convirtió en la mujer más rica del mundo…
Finalmente, llego la hora de pedir el tercer deseo. Dijo la Mujer:
Ahora quiero tener un ligero ataque cardíaco. ¡Je! ¡Je! ¡Je!
Y el sapo lo concedió. ¡¡E KAZAM!!! Ya era suyo el tercer y último deseo.
MORALEJA: Las mujeres son muy astutas. Nunca las subestimes.
Si eres mujer, este es el final feliz de la historia para tí. Por eso, no sigas leyendo y disfruta el momento…
Pero si eres hombre, este no es el final de la historia… porque: ¿Que pasó con el tercer deseo?
La mujer, a pesar de haber pedido un “ligero ataque cardiaco”, no lo aguantó y murió… y ahora el hombre, sin hacer nada: ¡Se convirtió en el hombre mas bello y rico del mundo, pues sufrió un ataque cardíaco diez veces más ligero que el de la mujer y sobrevivió!
MORALEJA FINAL: Las mujeres piensan que son más inteligentes y a veces subestiman al hombre. ¡¡¡Pero no importa, hay que dejar que crean que es así!!!
PD.: Si eres mujer y continuaste leyendo la historia, eso prueba que vosotras tampoco escucháis muchas veces lo que los hombres os decimos.
Pareja Virus: Cuando menos lo esperas, se instala en tu apartamento y va apoderándose de todos tus espacios. Si intentas desinstalarlas, vas a perder muchas cosas; si no lo intentas, pierdes todas.
Pareja Internet: Hay que pagar para tener acceso a ella.
Pareja Servidor: Siempre está ocupada cuando la necesitas.
Pareja Windows: Sabes que tiene muchos fallos, pero no puedes vivir sin ella.
Pareja Macintosh: Preciosa, infalible y algo cara, no muy compatible con otras… y solo el 5% de la gente saben la dicha de tenerlas.
Pareja PowerPoint: Ideal para presentarlas a la gente en fiestas, convenciones, etcétera.
Pareja Excel: Dicen que hace muchas cosas, pero tú tan solo la utilizas para la operación básica.
Pareja Word: Tiene siempre una sorpresa reservada para ti y no existe nadie en el mundo que le comprenda totalmente.
Pareja D.O.S.: Todos la tuvieron algún día, pero nadie la quiere ahora.
Pareja Backup: Tu crees que tiene lo suficiente, pero a la hora de ‘vamos a ver’, le falta algo.
Pareja Scandisk: Sabemos que es buena y que sólo quiere ayudar, pero en el fondo nadie sabe lo que realmente está haciendo.
Pareja Screensaver: No sirve para nada, pero te divierte.
Pareja Paintbrush: Puro adobito y nada de sustancia.
Pareja RAM: Aquella que olvida todo apenas se desconecta.
Pareja Disco Duro: Se acuerda de todo, todo el tiempo.
Pareja Mouse: Funciona sólo cuando la arrastras.
Pareja Multimedia: Hace que todo parezca bonito.
Pareja Usuario: No hace nada bien y siempre esta haciendo preguntas.
Pareja e-Mail: De cada diez cosas que dice nueve son tonterías.
Pareja Refrigeración Líquida: Por mucho que te esfuerces nunca se calienta.
Diagnóstico de su vida pasada:
No sé si le parecerá bien o no, pero usted era hombre en su última encarnación terrena. usted nació en algún lugar del territorio que hoy es Sur de Nueva Zelanda en torno al año 1850. Su profesión era médico, cirujano o herborista.
Un breve perfil psicológico de su vida pasada: :
Usted tenía una mente científica, siempre buscando nuevas explicaciones. Su entorno a menudo no le entendió, pero respetaba su conocimiento.
La lección que su vida pasada le ha dado para la encarnación actual :
La magia está en todas partes en torno a usted, incluso en las situaciones más habituales y corrientes. Su lección es entender esta magia y ayudar a otras personas a verla también. ¡Usted es un mago!
¿Recuerda ahora?
¡Jo, y tanto! Voy a echar unos polvos "mágicos" para celebrarlo.
Madre nuestra que estás en la red
sindicable sea tu web
vengan a nosotros tus posts
hágase tu voluntad compartible y remezclable
danos hoy nuestros feeds de cada día
y perdona si no publicamos
como también nosotros perdonamos a quienes nunca comentan
no nos dejes caer en la irreflexión
y líbranos del copyright.
Bueno, bueno, hacía muchos días que no publicaba pero tiene una explicación. Mi primo sansarito que se ha apoderado del portátil y no lo suelta ni para dormir. En fin, que aprovechando que se ha largado a comprarme mi regalo de mañana, jeje, os deseo una muy muy feliz (y a poder ser cachonda) Navidad!!!
Y os dejo... tres regalos.
Tenía consulta con el ginecólogo esa semana, pero quedaron en llamarme para confirmarme el día y la hora de la consulta. Recibo temprano la llamada de la telefonista del consultorio informándome que mi consulta era para ese mismo día a las 9:30 de la mañana.
Acababa de desayunar y eran las 8:45. Entré en pánico, no tenía ni un minuto para perder. Yo tengo mucho cuidado con mi higiene íntima, principalmente si voy al ginecólogo, pero esta vez ni siquiera me daba el tiempo para darme una ducha.
Subí las escaleras corriendo, me quité el pijama, agarré una toallita lavada y doblada que estaba encima del borde de la bañera, la desdoblé, la moje pasándola después con todo cuidado por mis partes para tener la seguridad de que quedaría lo mas limpio posible.
Tire la toallita en el canasto de ropa sucia, me vestí y volé para el consultorio. Llevaba pocos minutos en la sala de espera cuando me llamaron para hacerme el examen. Como ya sé el procedimiento, me senté sin ayuda en el borde de la camilla e intenté imaginarme muy lejos de allí, en un lugar como el Caribe.
Me quedé muy sorprendida cuando el médico me dijo:
- ¡Oh la la!, hoy hizo un esfuerzo extra para estar más guapa.
No recibí muy bien el cumplido, pero no respondí.
Me fui a casa tranquila y el resto del día se desenvolvió normalmente: limpie la casa, cociné, tuve tiempo de leer una revista, etc.
Después de la escuela mi hija de 6 años me gritó desde el baño:
- ¡Mamá! ¿Dónde está mi toallita?
Le grité que sacara una limpia del armario.
Cuando me respondió, juro que lo que me pasó por la cabeza, fue desaparecer de la faz de la tierra. El comentario del médico martilleaba en mi cabeza sin descanso y mi hija me dice:
- ¡¡No mamá, yo no quiero una toallita del armario, quiero aquella que estaba doblada en el borde de la bañera. Fue en esa en la que dejé todas mis brillantinas, purpurinas y estrellitas doradas!!
[vía ]